El alcance de las publicaciones en LinkedIn está cambiando. Durante años, muchas estrategias se han basado en una fórmula sencilla: publicar, conseguir interacciones y aumentar la visibilidad.

Likes, comentarios y compartidos siguen teniendo importancia, pero LinkedIn está evolucionando su forma de decidir qué contenido muestra y a quién se lo muestra.

La plataforma utiliza sistemas de inteligencia artificial cada vez más avanzados para interpretar las publicaciones, relacionarlas con los intereses profesionales de cada usuario y decidir cuándo pueden resultar relevantes.

Para las empresas B2B, esto implica un cambio importante: el objetivo ya no debería ser únicamente conseguir muchas impresiones, sino llegar a las personas adecuadas.

¿Cómo está cambiando el alcance en LinkedIn?

LinkedIn lleva años utilizando algoritmos e inteligencia artificial para organizar su feed. La diferencia actual está en la capacidad de estos sistemas para comprender mejor el contenido y relacionarlo con los intereses de los usuarios.

Las interacciones continúan siendo relevantes, pero ya no son la única referencia.

LinkedIn puede tener en cuenta qué contenidos consulta una persona, en cuáles se detiene, con cuáles interactúa y qué temas tienen relación con su actividad profesional.

Por eso puede ocurrir algo aparentemente contradictorio: una publicación consigue menos interacciones que antes, pero alcanza a profesionales que nunca habían interactuado con nuestro contenido.

Además, una publicación ya no debería analizarse únicamente por lo que ocurre durante sus primeros minutos. LinkedIn puede interpretar el tema del contenido y relacionarlo con los intereses que determinados profesionales han demostrado dentro de la plataforma.

Esto amplía las posibilidades de distribución. Un contenido especializado puede encontrar audiencia aunque no acumule una gran cantidad de interacciones iniciales, siempre que resulte relevante para determinadas personas. Para una empresa B2B, esto refuerza la importancia de publicar sobre asuntos realmente vinculados con su actividad, su mercado y las necesidades de sus potenciales clientes.

1. Del alcance masivo al alcance relevante

En B2B, esta diferencia es fundamental.

Conseguir 20.000 visualizaciones tiene poco valor si las personas alcanzadas no pertenecen a nuestro mercado. Una publicación con 3.000 impresiones puede resultar mucho más interesante si llega a responsables de compras, directores comerciales, CEOs o perfiles técnicos de empresas objetivo.

La pregunta ya no debería ser únicamente “¿cuánto alcance he conseguido?”, sino también “¿a quién he conseguido llegar?”

También deberíamos observar si esa audiencia se va ampliando. Llegar siempre a los mismos contactos puede generar buenas cifras, pero una de las oportunidades de LinkedIn está precisamente en conseguir que nuevos profesionales descubran nuestro contenido y empiecen a relacionarnos con determinados temas. 

En una estrategia B2B, ese descubrimiento puede ser el primer punto de contacto antes de una visita al perfil, una conexión o incluso una conversación comercial. 

Qué señales utiliza LinkedIn

Las interacciones siguen teniendo peso, pero también importa qué tipo de interacción generamos y quién participa.

Una conversación entre profesionales relacionados con nuestro sector puede aportar más que una sucesión de comentarios genéricos, emojis o respuestas realizadas únicamente para aumentar el engagement.

LinkedIn también intenta reducir la influencia de comportamientos artificiales destinados a generar interacción sin que exista un interés real por el contenido.

Además del volumen de interacción, importa el contexto. No es lo mismo que una publicación sobre transformación industrial reciba comentarios de profesionales vinculados a producción, ingeniería o innovación que acumular respuestas de personas completamente alejadas del mercado al que se dirige la empresa. 

Por eso, cada vez tiene más sentido analizar la calidad y relevancia de las interacciones, y no solamente su cantidad. 

2. El tiempo de lectura también importa

Muchas personas consumen publicaciones sin dejar un like o comentario.

Sin embargo, LinkedIn puede identificar si un usuario se detiene a leer un contenido. Este tiempo de permanencia ayuda a interpretar si una publicación ha despertado interés.

Por eso debemos diferenciar entre captar la atención y mantenerla.

Un buen inicio puede conseguir que alguien deje de hacer scroll, pero después necesitamos aportar suficiente valor para que continúe leyendo.

También debemos tener en cuenta quién interactúa. Si queremos llegar a responsables de Recursos Humanos, directores comerciales o responsables de operaciones, resulta especialmente interesante que estos perfiles aparezcan entre quienes leen y comentan nuestras publicaciones.

Y aquí encontramos una oportunidad importante: LinkedIn puede mostrar contenido a personas que todavía no forman parte de nuestra red habitual si considera que puede resultarles relevante.

Esto significa que nuestra red directa no tiene por qué marcar completamente los límites del alcance. Cuando un contenido aborda un tema relacionado con los intereses profesionales de otros usuarios, puede llegar a personas que hasta ese momento no conocían ni al profesional ni a la empresa que lo ha publicado. 

Para las empresas B2B, esta capacidad puede ayudar a ampliar progresivamente la audiencia y aumentar la visibilidad entre nuevos decisores. 

Qué contenido puede perder alcance en LinkedIn

Algunas estrategias que funcionaban hace años pueden ir perdiendo eficacia.

Entre ellas encontramos publicaciones creadas únicamente para provocar comentarios, fórmulas que se repiten constantemente porque funcionan en otros perfiles o contenidos con titulares llamativos que después apenas desarrollan una idea.

También ha aumentado considerablemente el contenido generado con inteligencia artificial.

Utilizar IA no supone un problema por sí mismo. Puede ayudarnos a buscar ideas, organizar información o mejorar un texto.

El problema aparece cuando desaparece el conocimiento de la persona que publica.

Si utilizamos las mismas estructuras, expresiones y conclusiones que cientos de perfiles, resulta complicado construir una identidad propia.

La IA puede ayudarnos a crear contenido. La experiencia, el criterio y la perspectiva deben seguir siendo nuestros.

Precisamente ahí está una de las principales diferencias entre utilizar la inteligencia artificial como herramienta y utilizarla como sustituto del conocimiento. 

Un texto puede estar bien redactado y, aun así, aportar poco si podría publicarlo exactamente igual cualquier profesional. Por eso conviene incorporar experiencias, aprendizajes, ejemplos, opiniones o conocimientos propios del sector. 

En B2B, estos elementos ayudan a demostrar experiencia y hacen que el contenido contribuya al posicionamiento de quien publica. 

3. Publicar más no garantiza más alcance

La frecuencia tampoco debería convertirse en el objetivo.

Publicar cinco veces por semana no sirve de mucho si los temas son genéricos o poco relacionados con las necesidades de nuestros clientes.

Puede resultar más efectivo publicar menos, pero trabajar contenidos que respondan a problemas, dudas o intereses reales de nuestra audiencia.

La consistencia sigue siendo importante, pero consistencia también significa mantener una línea temática reconocible, no únicamente publicar muchas veces.

Esto no significa repetir siempre las mismas ideas. Una empresa puede abordar un mismo territorio de conocimiento desde diferentes perspectivas: tendencias, casos prácticos, preguntas frecuentes, opiniones, datos o aprendizajes. 

Lo importante es que exista una relación clara entre esos contenidos y el posicionamiento que queremos construir. 

La importancia de construir autoridad

Si un profesional habla habitualmente de un determinado ámbito, su perfil refleja esa especialización y sus publicaciones aportan conocimiento sobre el mismo tema, existe una coherencia clara entre quién es y qué comparte.

Por eso contenido y perfil deberían trabajarse juntos.

El titular profesional, la sección “Acerca de”, la experiencia y las publicaciones contribuyen al mismo posicionamiento.

En empresas B2B, esta estrategia puede extenderse a directivos, comerciales y especialistas para construir autoridad alrededor de las áreas vinculadas al negocio.

La autoridad también necesita tiempo. Una publicación con mucho alcance puede generar visibilidad puntual, pero difícilmente conseguirá por sí sola que una persona sea reconocida por su experiencia en un ámbito determinado. 

Cuando diferentes contenidos desarrollan durante meses temas relacionados entre sí, la audiencia puede empezar a identificar una especialización clara.

Por eso conviene definir previamente qué temas queremos que nuestra empresa y nuestros profesionales representen en LinkedIn. 

Cómo mejorar el alcance de las publicaciones en LinkedIn

Adaptarse a estos cambios no consiste en buscar nuevos trucos para conseguir visibilidad.

El primer paso es definir sobre qué queremos posicionarnos y a qué audiencia queremos llegar.

A partir de ahí, podemos desarrollar contenidos relacionados con tendencias del sector, experiencias con clientes, preguntas frecuentes, explicaciones técnicas, opiniones profesionales o aprendizajes internos.

No todas las publicaciones tienen que ser largas. Pero sí deberían conseguir que el lector termine con alguna idea, información o perspectiva que antes no tenía.

También podemos combinar contenidos más generales con otros mucho más especializados. Los primeros ayudan a abordar cuestiones que afectan a una parte amplia del mercado y los segundos permiten demostrar conocimiento sobre problemas concretos de determinados perfiles o empresas.

También necesitamos coherencia.

Si cada semana hablamos de un tema completamente distinto únicamente porque está de moda, será complicado construir una posición reconocible.

El objetivo debería ser que nuestra audiencia termine asociándonos con determinados conocimientos y soluciones.

Por eso, el alcance debería entenderse como una consecuencia de una estrategia bien trabajada, no como el único objetivo. Conseguir visualizaciones tiene valor cuando esas visualizaciones ayudan a reforzar nuestro posicionamiento ante el público al que realmente queremos llegar.

4. Qué métricas debemos analizar

Las impresiones siguen siendo importantes, igual que los comentarios, reacciones o compartidos.

Pero en una estrategia B2B debemos mirar también quién está detrás de esas cifras.

Conviene analizar si estamos llegando a nuevos profesionales, qué cargos ocupan, si pertenecen a nuestros sectores objetivo y qué publicaciones generan visitas al perfil o conversaciones.

Una publicación con menos visualizaciones puede tener mayor valor comercial si consigue alcanzar precisamente a las personas que queremos.

También podemos comparar qué tipos de contenido consiguen atraer de forma recurrente a nuestra audiencia objetivo. Si determinados temas generan interacción de los perfiles que queremos alcanzar, esa información puede ayudarnos a decidir qué contenidos desarrollar con mayor profundidad. 

De la misma forma, un contenido puede conseguir muchas impresiones y resultar poco relevante desde el punto de vista comercial. La métrica más alta no siempre representa el mejor resultado. 

Además, no deberíamos evaluar una estrategia publicación a publicación.

El posicionamiento necesita tiempo.

Lo importante es comprobar si, después de varios meses, determinados profesionales empiezan a relacionar nuestra empresa con los temas sobre los que queremos ser reconocidos.

El alcance en LinkedIn necesita estrategia

LinkedIn está evolucionando hacia un feed capaz de comprender mejor qué contenido puede resultar relevante para cada profesional.

Esto hace que algunas tácticas centradas exclusivamente en publicar más, copiar formatos o conseguir cualquier tipo de interacción pierdan fuerza.

Para las empresas B2B, también representa una oportunidad.

Si LinkedIn puede identificar mejor quién puede estar interesado en nuestro contenido, debemos centrarnos en crear publicaciones que merezca la pena mostrar a esas personas.

Tener algo que decir. Explicarlo bien. Mantener una posición clara en nuestro sector. Aportar experiencia y criterio.

Porque el objetivo del alcance no debería ser conseguir que nos vea todo LinkedIn.

Debería ser conseguir que nos vean las personas que queremos que nos conozcan.

En Biwott ayudamos a empresas B2B a desarrollar estrategias de LinkedIn en las que perfiles, contenidos y actividad comercial trabajan de forma coordinada para conseguir visibilidad ante la audiencia adecuada, ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos.

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Ainhoa Gómez

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